Premio al mal servicio

Publicado por admin el Feb 22nd, 2010 bajo la Categoria Opinion General. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a traves de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada de su sitio

netocEn esta columna, la semana pasada hacíamos referencia a las penurias que tiene que padecer un turista cuando llega a la ciudad de Córdoba, ya sea en auto, en ómnibus o en avión. En el caso de la terminal de ómnibus, es patética la falta de servicios casi absoluta para hacer más llevadera la llegada o partida de las personas, siendo la principal puerta de la ciudad de Córdoba.

Por caso, el lunes pasado, 15 de febrero, día de recambio turístico, con lluvia incluida, la terminal colapsó literalmente, y hubo filas de hasta tres cuadras de personas esperando un taxi. Ni hablar de querer tomar un café, sentarse en los andenes para esperar la salida o llegada de algún ómnibus o ir al baño, con el fastidioso sistema de dejar la monedita para el que limpia.

Ante esta situación, la empresa concesionaria de la terminal, Netoc, muy lejos de ser controlada o castigada, fue premiada. ¿Cómo?

El miércoles 17 la Secretaría de Transporte del Ministerio de Obras y Servicios Públicos le concedió una prórroga de 27 meses para que siga “embolsándola en pala”, como se dice en el barrio, y sin ninguna contraprestación.

El canon seguirá siendo por más de dos años de 21 mil pesos. Una risa, siendo que Netoc cobra unos 10 mil pesos de alquiler por un local mediano. Pero recién desde hace seis meses paga 21 mil pesos, antes pagaba 13.500 pesos por mes. Como contrapartida, Netoc se debería encargar básicamente de la limpieza y seguridad de la terminal. Debería.

 

Historia

 

Esta fue la primera experiencia de la avalancha de privatizaciones de la gestión del radical Eduardo César Angeloz, en el año 1988. Se privatizó por 10 años, pero su sucesor, el también radical Ramón Bautista Mestre renovó la concesión con la imposición de un pretencioso y anunciado proyecto de refuncionalizar y ampliar la terminal, por lo que se le otorgó el plazo de ley, más dos años de gracia para ejecutar la obra, lo que nos lleva a nuestros días.

Pero el proyecto de refuncionalización, que tanto anunció Mestre en aquel momento, se paralizó al año de iniciada y nunca más se supo de él. Quedaron como testigos inermes las columnas en el frente del edificio y en la vereda del ferrocarril sobre Boulevard Perón. La razón que se esgrimió fue un informe de impacto ambiental de la Municipalidad de Córdoba que no aprobaba el proyecto iniciado. Es decir, les dijeron que el proyecto estaba mal hecho, y en vez de hacerlo bien, no lo hicieron directamente.

Mientras tanto, con Mestre, y luego con los justicialistas José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, Netoc nunca hizo las obras a las que estaba obligada y siguió pagando una miseria de canon, embolsando fortunas por la explotación de la estación.

Según el contrato, la concesionaria se obligaba “a ejecutar a su costo y cargo los trabajos de ampliación de E.T.O.C. (por la Estación Terminal de Ómnibus de Córdoba) y reformas al actual edificio… la que dotará a la Terminal de la funcionalidad necesaria para mantener el carácter de punto concentrador de los distintos servicios de pasajeros…” (cláusula segunda).

Pero si bien Netoc no hizo las reformas ni la refuncionalización a las que estaba obligada, si hizo reformas internas para beneficio propio: triplicó la superficie comercial, utilizó parámetros  para los alquileres  de centros comerciales suntuosos, sumó negocios como las playas de estacionamiento, depósitos de encomiendas, boleterías y góndolas flotantes en los espacios comunes, lo que hace difícil estimar el ingreso real, sumándole que lo locatarios deben cargar con los gastos comunes y pagar “llave” ante cada nuevo contrato.

La semana pasada la legisladora vecinalista Modesta Genesio de Stabio ingresó en la Legislatura unicameral un pedido de informes sobre el estado de esa concesión, además de cuestionar la falta de una licitación para una nueva concesión.

 

 Futuro

 

Un año atrás, el Grupo Dinosaurio presentó un proyecto para duplicar la capacidad de la terminal y para quedarse con la explotación. Sin embargo, ese proyecto durmió un año en el Concejo Deliberante hasta que los inversores desistieron del mismo.

Ahora, sin el proyecto de Dinosaurio, la Provincia anunció que sigue con la idea de ampliar la terminal de ómnibus con capitales privados, aunque el proyecto que ahora estaría en análisis sería más modesto que el inicial. Y además, “está siendo estudiado”. ¿Cómo que está siendo estudiado si el miércoles pasado se cayó el contrato? ¿No deberían haberlo estudiado antes, no tenían tiempo los funcionarios del Ministerio de Obras y Servicios Públicos para estudiar y analizar con tiempo lo que iban a hacer?
“La opción era prorrogar el contrato de Netoc o estatizar la terminal, y se optó por lo primero”, dijeron desde el gobierno provincial. Queda claro, no sólo la falta de previsión sino la línea ideológica.

Ahora bien, mucho más allá de la ideología, es inconcebible elegir a un privado que embolsa fortunas, paga sólo 21 mil pesos por mes y ni siquiera brinda un buen servicio como para que la puerta principal de Córdoba sea acorde a la que pretende ser la segunda ciudad del país.

Repito, en este caso, mucho más allá de la ideología, sólo el sentido común nos dicta que si la provincia se hiciera cargo de la terminal de ómnibus, con lo recaudado por los locales, las playas de estacionamiento y los distintos servicios, podría tener la terminal de ómnibus limpia, segura, con bancos, con bebederos, con salas para fumadores, con verdaderos servicios como nos merecemos los cordobeses y los turistas. Y quizá, hasta podría encarar las obras de refuncionalización que anunció Angeloz y que duermen el sueño de los justos. Y una cosa muy importante, podría dar trabajo a muchísima gente y sería una herramienta más para intentar reactivar la economía local.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Mariano Saravia