El Grito Armenio

el-grito-armenioPrologo

Pese al tiempo, la verdad siempre triunfa
por Osvaldo Bayer

Un trabajo inmenso y profundo. Es como la prueba definitiva
de lo que fue el Genocidio Armenio en manos, no ya sólo del gobierno, sino también del pueblo turco. En ese crimen más que cobarde estuvieron todos: los gobernantes turcos, sus organizaciones civiles y religiosas, el ejército, la policía, pero también el propio pueblo turco que, o vio con placer la matanza de seres humanos o ayudó al crimen. Más todavía, se quedó con las pertenencias de las víctimas.

En este trabajo profundo y científico se traen todas las pruebas históricas: los documentos oficiales, las crónicas periodísticas turcas, armenias, estadounidenses, alemanas, italianas y de todos los países que se hicieron eco de los crímenes. También, la opinión de grandes pensadores, políticos, intelectuales y religiosos que vivieron esa época. Amén de la secuencia de todas las discusiones habidas posteriormente, principalmente en cuerpos colegiados internacionales y nacionales.

Nadie ya puede decir que no sabía o que le faltan pruebas. Es que aquí se concentra la investigación de los diversos sectores de los derechos humanos como también el trabajo increíble que a través de los años se tomaron, como misión insoslayable, las comunidades armenias de todo el mundo. No olvidaron a sus mayores. No olvidaron jamás lo que el pueblo turco llevó a cabo contra miles de seres desarmados y sorprendidos por la avidez y la crueldad indescriptible del país turco.

Desde las primeras páginas, la historia del pueblo armenio. Increíble su  vocación de libertad y de independencia dentro de un mundo cerrado de religiones y pueblos e idiomas distintos. Sin olvidar sus propios defectos y sus errores. Paso a paso, hasta que entre 1894 y 1896 se producen las matanzas de trescientos mil armenios por orden del llamado Sultán Rojo, ya un genocidio en sí hasta llegar a aquel 1909 con los crímenes de treinta mil armenios en Adaná, Cilicia. Hasta que llegará la primera guerra mundial, los cambios en Turquía, y el anunciado y bestial genocidio.

Son increíbles los discursos y documentos dejados a la posteridad por los gobernantes 12 Mariano Saravia turcos: .esta vez el procedimiento debe ser el aniquilamiento total., dirá, por ejemplo, el turco Nazim Feehti. En las páginas de este libro se van sumando una a una declaraciones del mismo tenor de los ejecutivos turcos, lo dicen con todas las letras, ni siquiera tratan de disimular sus crímenes, matar como programa nacional.

Asesinar pensando en el futuro. Matar hasta en el vientre de las madres armenias, como lo dirá el máximo asesino, el ministro del Interior Talaat Pasha.

Los testimonios de los sobrevivientes nos llevan al más profundo dolor y al deseo de justicia. Y hay una frase fundamental del autor en el texto. Señala: .Hubo coincidencias en el Genocidio Armenio y el Holocausto Judío. Por empezar, los dos planes se ejecutaron durante las dos guerras mundiales, en las cuales, ambos estados genocidas eran aliados entre sí.. Y por eso nace la pregunta:
¿Por qué entonces siempre se informó y se repudió el Holocausto judío pero, en cambio, se trató de silenciar los padecimientos mortales sufridos por el pueblo armenio? En este libro se explica paso a paso ese silencio, especialmente por parte de Estados Unidos. Y eso que el comandante general James Harbord, estadounidense, había comunicado a su país que lo que habían cometido los turcos con los armenios .era el crimen más colosal de todos los tiempos.. Y a pesar también que el .New York Times. describirá así el genocidio, el 14 de diciembre de 1914: .Son ahorcados en calles y plazas, sin ser juzgados. Sus cadáveres quedan semanas colgando de las columnas de alumbrado. Los turcos, al pasar, escupen sobre los cuerpos y obligan a los cristianos a hacer lo mismo..
¿Y qué hicimos en la Argentina? Todo está escrito aquí. Pero debemos resaltar en esta introducción la actitud mezquina y negati-
va de Carlos Saúl Menem, quien vetó el proyecto de declaración votado por unanimidad por Diputados y el Senado, por el cual se
declaraba el 24 de abril .día del Genocidio Armenio. como .Día de lucha y repudio contra la discriminación del hombre por el hombre.. Pero Menem vetó la ley sancionada diciendo que había que buscar una fecha que .comprenda a la humanidad toda.. Pretexto.
El veto también fue firmado por Eduardo Bauzá, secretario de la Presidencia, y el canciller Guido Di Tella. Nombres para no olvidar
Hasta que llegó el 11 de enero del 2007, en que el presidente Néstor Kirchner promulgaba la ley 26.199 .previa aprobación por
El grito armenio 13 el Congreso. por el cual se reconoce el genocidio cometido por los turcos contra el pueblo armenio.
Es que la Historia, tarde o temprano, reivindica la Verdad y la Ética, y proclama con toda las pruebas, que los asesinos quedarán
para siempre como asesinos, y sus víctimas serán reivindicadas.

Y este libro justamente lo logra en todos sus aspectos. Prueba el genocidio, con nombres y apellidos. Con traiciones y grandezas.

Mariano Saravia