Elecciones en Ecuador

Publicado por admin el Abr 26th, 2009 bajo la Categoria Destacadas, Politica Internacional. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a traves de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada de su sitio

flag-ecuadorDe los 16 millones de habitantes, unos 10 millones están en condiciones de votar hoy en Ecuador, en unas elecciones históricas en las que  se eligen presidente, vicepresidente, asambleístas (integrantes del congreso unicameral), prefectos (como gobernadores pero con mucho menos poder), alcaldes (nuestros intendentes, estos sí tienen poder) y concejales.

Y se prevé que la inmensa mayoría de esos 10 millones de empadronados concurra a las urnas entre las 7 y las 17. Entre ellos, unos 500 mil jóvenes mayores de 16 años que por primera vez van a poder emitir su voto. Y también por primera vez votarán para presidente los ecuatorianos en el exterior. De unos tres millones que se calculan, están anotados para emitir su sufragio unos 500 mil. La mayor parte de ellos está en Estados Unidos y España.

Las últimas encuestas marcan una clara victoria del presidente Rafael Correa, el único tema de duda quizá sea saber si será en primera vuelta o si hará falta un ballottage. La ley electoral ecuatoriana marca la necesidad de que el ganador consiga el 50 por ciento de los votos más uno para no tener que ir a segunda vuelta. Cuando llegó al poder Correa, tuvo que ir a una segunda vuelta en la que enfrentó en noviembre de 2006 al magnate bananero Álvaro Noboa.

Esta vez, Correa pareciera estar cerca de ganar en primera vuelta. Según una encuesta de Santiago Pérez (uno de los más importantes encuestadores del país) a la que tuvo acceso este diario, Correa araña un 51 por ciento de las intenciones de voto, con un margen de error de más menos tres por ciento. Lo sigue muy lejos el ex presidente Lucio Gutiérrez con un 16 por ciento, Noboa con un 12 por ciento y la candidata de la izquierda radical Martha Roldós, con un 10 por ciento.

Según el encuestador, repartirá unos 400 encuestadores en las principales ciudades del país (Quito, Guayaquil y Cuenca) para tener resultados de boca de urna a las 17 en punto. Mientras tanto, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), una tendencia firme en base a datos oficiales se tendrá recién entrada la noche.

Además de los jóvenes de entre 16 y 18 años, los que también pueden votar por primera vez serán los presos sin sentencia firme, igual que en Argentina. El viernes, unos 2.700 detenidos con prisión preventiva hicieron uso de este derecho en tranquilidad pero con mucho entusiasmo.

Esta tarde, cuando el sol comience a esconderse en los Andes, seguramente habrá festejos en Quito, volverá el entusiasmo que quedó como agazapado durante los últimos dos días por la tregua electoral y la ley seca.

Las últimas muestras de militancia fueron el jueves por la noche, cuando los candidatos cerraron sus campañas electorales y la gente colmó las muchas plazas que tiene esta ciudad para discutir de política, apoyar o criticar a tal o cual candidato.

David Díaz, un pintor callejero estaba instalado en la bellísima plaza de la Independencia, bajo los pórticos del Palacio Arzobispal. Con una mano sostenía sus cuadros y con la otra mano manejaba un megáfono que facilitaba a quien él quería. “Correa no me dio nada ni me quitó nada, pero reconozco que es capaz y tiene intenciones de profundizar los cambios”. “¿Usted es argentino? Mire, en 300 años, en 500 años, no vamos a tener un presidente como Correa”.

Más allá, Ramón Cuesta se había tomado el trabajo de instalar paneles con recortes de periódicos, la mayoría con una línea editorial totalmente opositora al gobierno. “Viva Correa”, “Viva la Revolución Ciudadana”, gritaba.

Y en eso llegó una viejita de esta tierra, con toda su pobreza pero también su dignidad, y repetía: “Somos pobres, pero ahora hay alguien que nos escucha, es Correíta, que es un buen hombre, es un santo casi para nosotros”. “¿Vio una cosa? A todos los otros candidatos les llovió hoy, al único que no le llovió fue a Correíta, eso es una buena señal”. Y es verdad. En Ecuador dicen que se puede pasar por las cuatro estaciones en un solo día, porque hay sol, se nubla, luego llueve y, a lo mejor, luego sale el sol de nuevo.

Bueno, el jueves es cierto que quedaron todos empapados menos el presidente que si gana hoy, comenzará a contar como si fuera su primer mandato, ya que luego de la reforma de la Constitucional es como que se empieza de cero. O sea que tendría derecho a una reelección más dentro de cuatro años.

Se nota en el ambiente un clima de fervor, que es circunstancial pero que en cada conversación remite a un proceso que lleva solamente dos años y tres meses pero que según muchos ecuatorianos, ya en ese breve lapso ha avanzado más que cualquier otro gobierno. El límite a las petroleras que antes hacían lo que querían; la generación de trabajo y el apoyo a la producción sin desatender la estabilidad económica; la firmeza en política internacional demostrada el año pasado ante la incursión armada de Colombia para asesinar a Raúl Reyes y otros miemobros de las FARC; el esfuerzo visible por incluir a sectores enteros excluidos de la sociedad, como los afroecuatorianos y los pueblos originarios; la nueva constitución que declara al país como plurinacional y multiétnico; y sobre todo un discurso sólido y totalmente distinto a los anteriores. Todos estos factores hacen que Correa mantenga altos índices de popularidad.

El tema de su alineamiento con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es delicado y en este punto Correa parece un equilibrista. Comparte la mayoría de los postulados, pero se nota el esfuerzo por no quedar pegado. Obtiene apoyo incondicional de Venezuela cuando lo necesita, tanto político cuanto económico, pero no se anima a entrar al Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas), y trata de mostrar un perfil propio e independiente. “Tiene las mismas ideas y la misma energía de Chávez, pero es más preparado y serio”, cuenta Cristian Zurita, periodista de la radio Voz de Los Andes. Ese es un elemento importante en la figura de Correa: su imagen en el sentido amplio. Es joven, agraciado estéticamente, siempre en forma física y bien vestido con camisas bordadas impecables, se expresa correctamente, es un economista respetado que estudió en Illinois (Estados Unidos), y muy cercano a la Iglesia Católica. Todos esos elementos, aunque secundarios al lado de su proyecto político, son importantes y le restan argumentos de crítica a la oposición de derecha que se ve desorientada en estos momentos.

De echo, el opositor natural de la derecha conservadora y liberal, ha sido siempre Álvaro Noboa, un empresario bananero y multimillonario que vive más en Miami que en Ecuador. Pero ante su decadencia ideológica y discursiva, el establishment y los grandes grupos de medios de comunicación han llegado al extremo de impulsar la candidatura de Lucio Gutiérrez, quien había encabezado la “Revuelta de los coroneles”, un levantamiento de enero de 2000 encabezado por militares e indígenas que sacó del poder a Jamil Mahuad luego de la dolarización. El ex coronel que fue presidente entre 2003 y 2005 pero no llevó a cabo ninguno de los postulados que sostenía tres años antes, y en cambio se entregó a la continuidad neoliberal.

Los principales temas que tendrá en carpeta para resolver Correa si es reelecto, serán: la crisis financiera internacional, la dolarización de la economía, el pago de la deuda externa y el proceso de integración regional.
En cuanto a la crisis financiera internacional, también se hace sentir aquí, sobre todo en un esbozo de inflación y un aumento pequeño pero sostenido de los productos básicos. Sortear la contingencia con mayor o menos costo social dependerá también del precio del petróleo y de los demás commodities que exporta Ecuador.
La dolarización, si bien no es del agrado de Correa, es una realidad difícil de cambiar por el momento. Los ecuatorianos, igual que los argentinos, tienen una memoria muy grabada a fuego con las penurias de las crisis económicas y los distintos picos hiperinflacionarios. Una salida abrupta como la de Argentina en el 2002 podría ser catastrófica. No se vé todavía el momento en que este país pueda volver a tener su moneda con todo lo que eso implica, soberanía y política monetaria.
En cuanto a la deuda externa, Correa se está haciendo asesorar por el porteño Alejandro Olmos Gaona y el cordobés Miguel Julio Rodríguez Villafañe, que a partir de la teoría de la “Deuda Odiosa”, están revisando qué corresponde y qué no corresponde pagar. Mientras tanto, Correa ha comenzado a recomprar bonos de la deuda externa, con una quita del 70 por ciento, con algunas similitudes a lo hecho por el ex presidente Néstor Kirchner.
Por último, en el proceso de integración regional, Correa deberá tomar algunas decisiones, como por ejemplo si entra o no al Alba, y sobre todo si sigue dentro de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que está en decadencia, o se suma al Mercosur, como ha esbozado en varias oportunidades.

Ya es de noche y el fresco avala la veracidad de aquella frase de que se pasa por las cuatro estaciones en un día porque a la siesta hizo bastante calor. La ciudad se va durmiendo y las callecitas empedradas, las fachadas coloniales y los balcones cubiertos de malbones toman otra dimensión, con la luz de los faroles. En cada esquina hay una iglesia, una capilla, una basílica, una catedral, y cada una más bella que la otra. El barroco colonial sigue aquí, como suspendido en el tiempo, y testigo de otro acontecimiento histórico.

Durante viernes y sábado, los ojos y oídos descansan de tanta parafernalia electoral, aunque los medios de comunicación siguen publicando opiniones o chistes, de alguna manera violando la tregua. Como testigos mudos de la campaña que pasó y preanunciantes de las elecciones que se vienen, en cada pared quedó un graffitti, en cada poste un afiche, en cada plaza o balcón, una bandera con los colores que identifican a los distintos candidatos.

Más allá de las las posturas que cada uno pueda tener a favor o en contra de este proceso de cambios profundos, lo que sorprende y hasta genrea cierta sana envidia, es el fervor conque se discute de política en Ecuador. Tan lejos de la apatía generalizada que se ha instalado en la Argentina de cara a este 28 de junio…

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Mariano Saravia