Córdoba otra vez en la vanguardia

Publicado por admin el May 13th, 2010 bajo la Categoria Opinion General. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a traves de la RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback a esta entrada de su sitio

Otra vez Córdoba nos sorprende, esta vez para bien. La misma Córdoba de las campanas, la que hace un mes nos empujaba a escribir sobre la designación de Marcelo Cuenca como obispo del Alto Valle de Río Negro, en representación de la derecha eclesiástica, sostenido por Marcelo Martorell principalmente. La misma Córdoba que presenta como renovación política a dirigentes como Oscar Aguad o Luis Juez. La misma Córdoba de los gauchócratas sojeros y del federalismo mal entendido.

En términos históricos, además de ser la cuna de la “Fusiladora”, Córdoba también es la Córdoba combativa, estudiantil y obrera, la de la Reforma del ’18 y la del Cordobazo, la de la universidad de casi cuatro siglos y la de los miles de trabajadores entrando a las seis de la mañana a las fábricas (desde el lunes pasado 300 más en Renault, otra excelente noticia).

Por eso, esta vez Córdoba nos sorprendió y sorprendió a todo el país gratamente. Es que aquí, por primera vez en la Argentina, se le otorgó una pensión a un viudo de otro hombre. Es decir, se otorgó la primera pensión a la pareja de un empleados público homosexual que falleció hace un tiempo.

Este caso sienta precedente y jurisprudencia, y es el resultado del serio y consecuente trabajo de la Secretaría de Derechos Humanos que conduce Raúl Sánchez. Allí funciona un Registro de Convivientes que ya tiene unas 50 parejas inscriptas y que en el futuro podrán acceder a éste y otros beneficios, como la obra social por ejemplo.

El director de Minorías y Lucha contra la Discriminación de la Secretaría de Derechos Humanos, Hugo Silva, dijo que “es un hecho histórico y político para Córdoba y para el país”, y alentó a las personas en esta condición a que se acerquen a inscribirse en el registro, Rivera Indarte 33 sexto piso.

Comencé con mi lucha a los 17 años, ahora tengo 60 y aunque hipotequé mi vida por esta causa, sufrí muchos calabozos y humillaciones, tengo la certeza que valió la pena. Siento alegría por este logro alcanzado, que es el fruto de la lucha de muchos integrantes de la comunidad gay que hoy ya no están”, resaltó Silva, quien fue el promotor de la normativa que luego encontró el apoyo del secretario Sánchez y el gobernador Juan Schiaretti.

Y es que está claro que lo mejor que tiene la gestión del actual gobernador es su política de Derechos Humanos. Y si no, hay que repasar algunos hitos: la creación del Archivo Provincial de la Memoria, la creación y puesta en valor de los espacios de memoria, entre ellos el D2, Campo de la Rivera y La Perla, la creación del Cuerpo de Protección de Testigos dentro de la Policía, y el trabajo mancomunado con los organismos de Derechos Humanos: Hijos, Familiares, Abuelas, Ex Presos, entre otros. Hechos absolutamente positivos, por lo menos para este periodista, aunque otros colegas lo hayan presentado públicamente como un intento de Schiaretti de “comprar” a los organismos. Esa es una lectura no sólo equivocada sino injusta, perversa y dañina, de la cual se deberán hacer cargo los periodistas con nombre y apellido sin escudarse detrás de la línea editorial del grupo empresarial para el que trabajan.

Está claro que la reacción de la otra Córdoba (la de las campanas y la “Fusiladora”) estará siempre a flor de piel, de la mano de dirigentes, de políticos, de periodistas, de ciudadanos comunes, en la sociedad en general. Pero la mayoría de los cordobeses no son reaccionarios, la mayoría son sensibles y solidarios, por eso los avances de estos años en materia de Derechos Humanos son ya mojones consolidados y se le va a hacer muy difícil dar marcha atrás al gobernador que venga. Eso es lo importante de un gobernador como Schiaretti que no puede repetir y de su secretario del área, Sánchez.

Mire si no, señor/señora lector/lectora, repasemos lo que se viene. Hay cuatro dirigentes con posibilidades de ser gobernador en la provincia: Eduardo Accastello, José Manuel de la Sota, Oscar Aguad y Luis Juez. De ellos, el único que se salva en esta materia es el actual intendente de Villa María. Los otros tres tienen pesadas mochilas en sus espaldas.

De De la Sota, nunca se olvidará la desafortunada intervención del 24 de marzo de 2004 frente al D2 cuando cuestionó a las madres porque él considera que no cuidaron como debían a sus hijos, los desaparecidos de la última dictadura militar.

De Aguad, nunca se olvidará su defensa férrea como ministro de Gobierno de los años ’90 de Carlos Yanicelli, uno de los más conspicuos integrantes del tenebroso D2, que este año va a ir a juicio oral por crímenes de lesa humanidad. Y él sigue hablando de democracia en el Congreso Nacional. O sus fotos compartiendo palco con el mismísimo Luciano Benjamín Menéndez.

De Juez, nunca se olvidarán las últimas frases de este por lo menos controvertido debut en el Congreso. Desde la que lanzó acusando a los organismos de Derechos Humanos de ser “piqueteros” kirchneristas, hasta la que disparó catalogando a éste como un Estado terrorista o la otra en la que ponía a Isabelita por encima de Cristina Kirchner. O, en relación a la comunidad gay, cuando ironizando sobre el tren bala, y descargó: “¿Qué, van a hacer un vagón para pucheros?”.

Pero aunque alguno de estos políticos sea gobernador en 2011, no podrán borrar lo que se está escribiendo ahora. No podrán cerrar los espacios de memoria, no podrán ignorar ni seguir insultando a los organismos. Y tampoco podrán dar marcha atrás con un derecho conquistado como es la pensión para una persona que amó y vivió con otra persona de su mismo sexo, y que luego de la muerte, recibirá de hoy en más los mismos beneficios que cualquier otro cordobés.

Más allá de que la semana que viene se trate o no, se apruebe o no en el Senado de la Nación la ley de matrimonio gay, en Córdoba se ha dado un gran paso en pos de la verdadera igualdad ante la ley.

Parece una abstracción, pero estamos hablando de cosas muy concretas, de sufrimientos muy concretos de mucha más gente de la que pensamos, muchos todavía ocultando su condición sexual por la discriminación y el odio todavía imperantes. Son personas de carne y hueso, muchas de ellas cercanas a nosotros, historias de vida, de verdad, no sólo estadísticas. Historias de lucha, de sufrimientos, de humillación por temas de salud o de otras índoles, y en las que las personas más vulnerables son las más pobres, como sucede en general.

Todo tiene que ver con todo y es coherente. Córdoba volvió a sorprender, esta vez para bien. Y otra vez desde la política de Derechos Humanos de la Provincia. Hugo Silva habló de muchas humillaciones y muchos calabozos, pero no se explayó. Quizá el próximo paso sea que Córdoba también haga punta en buscar verdad y justicia con respecto a otro colectivo que fue blanco del terrorismo de Estado de los ’70: la comunidad homosexual. Así como Hitler en su política de exterminio racial incluyó a los homosexuales, también los militares genocidas argentinos lo hicieron. Y fue aquí nomás, en frente de la Catedral y de la Plaza San Martín. Y es un tema que muchos aún hoy prefieren obviar

Dejar un Comentario

Mariano Saravia